Monterrey, NL.- Dicen que no se puede tapar el sol con un dedo. Y ciertamente después de lo ocurrido el 5 de junio de 2009 en la Guardería ABC, miles de padres de familia, así como autoridades, pusieron un mayor énfasis en el control y cuidado de las guarderías, sobre todo en aquellas que son subrogadas o que pertenecen al Instituto Mexicano del Seguro Social.
En el caso de Monterrey, la lista negra de aquellas guarderías no aptas para albergar a niños se dio a conocer luego del fatal suceso.
En lo que respecta a miles de padres de familia, la atención se centró en cuestionar si el lugar donde dejaban a sus hijos realmente era seguro o no. Comenzaron a analizar los alrededores y a ubicar posibles focos de peligro para sus pequeños.
Por su parte, las autoridades municipales procedieron a realizar una serie de inspecciones, sanciones y clausuras masivas.
Sin duda el mayor foco de atención se centró en la infraestructura de las guarderías subrogadas por el Seguro Social.
Hace un año se tenía el dato de la existencia de cerca de 104 guarderías dentro del área metropolitana de Monterrey. A un año de lo sucedido, sólo se contabilizan alrededor de 96 guarderías.
¿Qué ocurrió con las demás? Simplemente no cumplieron con los requisitos mínimos indispensables para fungir como guarderías o centros de cuidado a menores.
Se sabe que diez guarderías subrogadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social dejaron de funcionar debido a que, según las inspecciones realizadas, carecían completamente de alguna medida de seguridad. Entre ellas se pueden mencionar al menos dos de la Federación del Sindicato de Bancarios. Una más ubicada en Emilio Carranza y Tapia, otra en la calle de Aramberri y una de nombre Reino Encantado, en el área de San Jerónimo, al parecer, por estar ubicada a un costado de una gasolinera.








