- casta política del “yo no fui”
-casta de funcionarios “disfuncionales”
-casta política desgastada que solo quiere“puesto y gasto”
¿Cómo le harán? Lo evaden todo, no existe para ellos ni la más elemental ética en ningún sentido, desconocen la responsabilidad, el sentido común y les encanta vivir de los demás. Los demás solo seran un pretexto para los negocios, negocios que defenderán por encima de los incómodos y los que se opongan seran defenestrados si es que no por el caño.
¿Cómo le harán? Se preocupan mas por los que gobernaran que por los que gobiernan, es decir, el presente se desploma en un vacio de intereses ególatras sin importarles que el presente este lleno de dolor. No, “ellos” prefieren conservar la fantasía del poder por encima de los que sufren y lloran, el sufrimiento solo será un cierto daño colateral o piedra en el camino, desechable con el paso del tiempo.
No, no creo que la torre de babel pueda llegar al cielo, ni que el hombre pueda llegar al hombre cuando todas las acciones han sido para hacer del hombre un miguero y de Dios un hormiguero de gritos abiertos que nadie escucha. El resultado es la confusión, el desacuerdo, la trampa, la mentira, la zancadilla, el escondite, la evasión y la tortura.
No, no creo en los largos plazos que dejan tirada a la persona humana durante los procesos, por lo general la mas indefensa, las mas pequeña, por aquello de “no me molestes mosquito”. No creo en la transformación de los negocios por encima de la felicidad de la persona humana y que un estado por acceder a los capitales acepte la manipulación de la persona y sea considerada esta como un obstáculo para el progreso.
No creo en el mensaje confiado del “no pasa nada” del “que ahí se hagan bolas” en el fondo es un mensaje basado en el “precio de la marca” que aspira a la relación a largo plazo mas que en el “fruto” . los frutos del esfuerzo y no la marca, es lo que debiera caracterizar el espíritu de un verdadero servidor publico que se debe todo entero a sus ciudadanos, y mucho mas de los que sufren. Da la impresión que no importa el dolor.
No creo que el espíritu del empleado sea mejorar la producción por encima de su salud, con un sueldo inhumano, con servicios y prestaciones miserables donde peligra su misma vida y la vida de sus seres queridos, expuesto al desastre y con un alrededor que le podría despojar de lo que mas ama. “males necesarios decimos”
La herida abierta sigue abierta y los “ídolos” responsables siguen jugando al escondite. Los papas de los niños de la ABC siguen llorando abrazados del cajón donde quedaron sus amores mas preciados, mientras que los que no dan la cara siguen jugando en el profundo cajón de sus placeres.
La administración política que debiera explicarse y distinguirse por la calidad de sus servicios y el cuidado de todo lo humano ha sido cuestionada, y el celo familiar de todo buen sonorense que se justifica por formar hombres y mujeres llenos de amor por lo nuestro, ha sido maltratada, desaseada y masacrada.
El principio de “tenemos la autoridad que merecemos” ha sido desfasado por el dolor y la tristeza. No merecemos lo que tenemos porque no merecemos lo que nos hacen, ni merecemos que nos ignoren con tanta crueldad. La ley se fue de vacaciones, los delincuentes de la ABC a disfrutar las divisas que ganaron por almacenar niños en un chiquero, el Gober continua disfrutando los beneficios del Sonora-proyecta, los diputados peleados por intrascendencias, los candidatos cuestionando los resultados que les dio el pueblo con su voto, periodismo chatarra, derechos humanos desafortunados corriendo rumbo al baño y la Iglesia callada.
Sigamos jugando a los odios extendidos de nuestras vidas superficiales, sigamos jugando a los atardeceres de hombres y mujeres que no encuentran consuelo, sigamos jugando a los ecos desatados de la ira, sigamos jugando a las luces que se apagaron, sigamos jugando a ser indiferentes.








